Me veo ridiculizado frecuentemente por mi subconsciente, anulando mis pasos y mi generación de electricidad para contraer mi voluntad y ser un ser que no es y no hace. ¡Qué impotencia! veo de nuevo mis pies y me traiciona. Es una historia de no acabar.
Escucho el terremoto,
que viene hacia mí,
los catorce,
se ven,
tienen veinticuatro,
pesticidas,
matricidas,
el coraje,
la culpa,
la danza,
las ideas,
el concierto,
la musica,
se destruye,
me disipa,
me difunde,
se transfunde,
se funde sobre las ramas,
sobre las ranas,
sobre el arroyo,
me extrañas,
tiene pasillos,
tiene ganas,
tienen ideas,
pero están muertas.
Salí a caminar en mis sueños y estaba caminando sobre muertos, sobre ideas muertas, sobre construcciones muertas, dinero y tiempo desperdiciado. Seguí mi viaje casi flotando sin ver mis pies, y estaba riendo sobre agua que lloraba, sobre frío que no tenia compasión y que enfermaba a todo lo que lo atravesaba, incompasivo. En un momento vi mis pies, pero estos estaban sobre silencios e indignación.
Todo acaba,
se obstruye,
se dilata,
se cataliza,
se descuartiza,
se indigna,
pero calla,
pero se escusa,
se identifica,
se modifica,
voltea a ver,
esta detrás de ti,
te susurra,
se encandila,
la extrañas,
es extensa.
Eran gritos de martirios y burlas las que mi imaginación llegaban, perdidas y voces que no se callaban. Es todo lo que recuerdo después de despertar con lagrimas donde antes estaban mis ojos, mi muerte desde las células, desde el alma, desde los átomos no, ellos solo cambian y siguen existiendo.
Ahora,
todo es silencio,
todo es momento,
que se mezcla con arena,
que se pronostica,
que se engulle,
que se mata,
que se burla,
hoy no soy nada.
💀
Comentarios
Publicar un comentario