La vio con ésos ojos que transportaban sus pensamientos a lagos de agua clara y pura que nadaba en fondo herbal. Pero ella en hecho subversivo, nocturno e intimidante devolvió la conversación visual arrugada y ceniza. Áspero futuro, colorido por sus tonos escarlata previo gesto de furia. Prime quiso tomarla de la mano. Voltear su cara y verla nuevamente, pero no sucedió. Ella se había ido del pasillo, pero no se fue de sus recuerdos. Triste se hizo uno con la tarde y entibio sus calles a medida que huyeron los cabellos dorados de Leima, ahora sería noche, sin esperanza, a la espera que su aliento se posara sobre sus pulmones y así fueran uno nuevamente.
Te doy la bienvenida. En hora buena te puedo saludar. Busca y dime que tipo de cuento te gusta. Te deseo suerte. Jilo Rezza