Mientras viajaba con su hijo, sobre las rodillas, tenia un millón de pensamientos que cada vez atacaban con ferocidad junto al calor que hace en la carretera de Salama se sentía en la deriva de un ancho mar. No se hizo esperar la nostalgia que crecía en su corazón por la inseguridad del día en que seria marcado su regreso. La estación reglamentaria en el camino que los llevaría a la capital tenia mala fama ya que en algunas ocasiones eran asaltados los buses por personas inescrupulosas que tomaban a las mujeres que se les diera el gusto y no las soltaban hasta haber abusado de ellas. Adriana tenia un mal presentimiento, ya era mucho el tiempo que se estaciono en medio de la nada. Efectivamente era un asalto pero solo al chófer, se alivio su corazón deseó estar pronto en su destino final. Era de noche cuando el bus se estaciono por fin, fueron al lugar convenido por una vieja amiga que daría un lugar donde descansarían mientras encontraban un espacio más cómodo y Adriana e...
Te doy la bienvenida. En hora buena te puedo saludar. Busca y dime que tipo de cuento te gusta. Te deseo suerte. Jilo Rezza