Ir al contenido principal

Sobre las esferas de la incertidumbre.

Mientras viajaba con su hijo, sobre las rodillas, tenia un millón de pensamientos que cada vez atacaban con ferocidad junto al calor que hace en la carretera de Salama se sentía en la deriva de un ancho mar. No se hizo esperar la nostalgia que crecía en su corazón por la inseguridad del día en que seria marcado su regreso.

La estación reglamentaria en el camino que los llevaría a la capital tenia mala fama ya que en algunas ocasiones eran asaltados los buses por personas inescrupulosas que tomaban a las mujeres que se les diera el gusto y no las soltaban hasta haber abusado de ellas.
Adriana tenia un mal presentimiento, ya era mucho el tiempo que se estaciono en medio de la nada. Efectivamente era un asalto pero solo al chófer, se alivio su corazón deseó estar pronto en su destino final.
Era de noche cuando el bus se estaciono por fin, fueron al lugar convenido por una vieja amiga que daría un lugar donde descansarían mientras encontraban un espacio más cómodo y Adriana encontrara un lugar para trabajar. Busco por anuncios de prensa, en compañías locales y nada. Se hacia difícil, el dinero que había juntado en los años de viuda no le alcanzarían para vivir mucho tiempo. se aseguraba de no salir muy tarde por que las primeras entrevistas eran dadas a las primeras personas que llegasen a solicitar empleo, pero también procuraba de no estar en las afueras después de las 7 de la noche.


Por fin, luego de algunas semanas de desesperación e inseguridad encontró su primer empleo en la capital como secretaria de un abogado, tubo sus dudas en un principio pero era una oportunidad que se dijo no perdería. Leyó en el contrato, entrada: 7:00, estaba muy bien podría dejar a José en la escuela y luego entraría a su trabajo sin problemas; Salida: 17:30 horas, no encontró alguna escusa, estaba muy bien; tendría que ordenar el archivo, transcribir algunos papeles, llevar adecuadamente la agenda del jefe, atender a los clientes que pasearían de acuerdo a sus necesidades en el bufete, nada que Adriana no pudiera controlar.

Paso el primer día, luego la primera semana, aprendía con facilidad lo que le encargaban, su destreza se hacia cada vez más grande por lo que decidió llevar algunos cursos en la universidad por consejo de Ana la secretaria del otro abogado que le tomo en estima al conocer la historia de Adriana.

Ya era el segundo semestre, en el mes de octubre cuando conoció a Enrique, músico, escritor y ademas como se suele decir también loco. Le acordaba las locuras de la juventud. aunque era 15 años menor que ella se dio cuenta que no pasaba desapercibida ante sus ojos. Asistían a las misma clases en donde hacían distintas tareas, asistían a charlas y Adriana disfrutaba de su compañía aunque nunca se atrevía a rebelar lo que sentía por él. Inicio como una pequeña inquietud que luego se fue advirtiendo en razón de comidas después de la universidad, de vez en cuando alguna salida rápida a alguno de las bares que quedan al rededor. Uno de los días en que regresaba a su casa, se acostó en la cama y dio gracias por la fortuna que la bendecía, tenia una vida medianamente relajada, un hijo que la quería, un trabajo que parecía estable (y no quería pensar en esta estabilidad por el momento) y una relación, que aunque no era precisamente eso, disfrutaba la ilusión que se creaba en su cabeza al tener junto a ella a Enrique.

Al limpiar y clasificar los archivos del abogado, encontró una carpeta en la cual habían nombres de policías, fechas, lugares en especifico de transacciones que por la localización no se ponía en duda que no era nada bueno. No quiso ver mas, necesitaba el trabajo y hasta ese momento no había pasado nada que la comprometiera o se mezclara con lo turbio del ambiente del país. Había un interés pequeño que fue creciendo con forme los días pasaban, la carpeta ahí aguardada no sería movida por nadie mas que no supiera el secreto que en ella se encontraba. 
Manejada por su inquietud continuo trabajando en la computadora antes que la llevaran a formatear en busca de documentos que estuvieran relacionados con el contenido oscuro de los papeles del archivo. como decida la madre de Adriana: "El que busca encuentra", en la ultima carpeta disfrazada con el nombre de imágenes familiares se encontraban los lugares en donde se encontraban los transportes, las redes y el numero de puerto donde había mercadería que no pagaría impuesto, los contactos con la aduana en el puerto que quedaba cerca de La Esmeralda en Izabal. Era un puerto pequeño en el cual sabían que no pondría mucho interés la policía internacional ni la recaudadora fiscal nacional. También habían contactos hondureños quienes trasportaban lo que fuera por la compañía de furgones que manejaban con la fachada de transporte alimenticio. Trasladaban lo que se les diera la gana, mujeres, droga, mercadería que no pagaba impuesto.

El enlace se hacia desde países orientales para traer celulares y tecnología barata, también ropa y algunos otros productos electrodomésticos. luego de descargar el producto que llegaba por la vía marítima se conducía en los furgones de los contactos hondureños, pasaba por la Santa Hermita, Malacatillo, hasta llegar a Secacar donde se desviaba a el Carmen para dejar el primer descargo. Luego regresaban a la carretera principal que los conducía hacía el Guayabito, seguían a Hoja Blanca, el Carrizal, cruzando en San Juan hacía San Miguel pasando por Pila escondida, lugares donde dejaban el cargamento que no pagaba impuesto para llegar a la capital sin nada que los comprometiera. Sonó el timbre de la puerta principal que anunciaba la llegada de quien sería el encargado de borrar la información del computador, hizo una copia en usb y luego de apagar todo y actuar como si nada hubiera pasado entrego el cpu.
Ese día transcurrió con la normalidad del itinerario oficinista y monótono de la zona 1.

Solo se escucho una pequeña explosión. Pequeña por el silenciador, pero causo grandes destrozos en su cerebro. Fue su cuerpo abandonado por personas desconocidas en un arriate rumbo a Amatitlan. Ahora descansa en una cama de intensivo con una maquina que le ayuda a respirar.   

Comentarios

Entradas populares de este blog

Duelo de dos almas

En un viaje a la introspección me di cuenta que era ínfimo el sonido, ni te das cuenta de que todo te persigue y se vuelve humo. Los pasos son tan rápidos que simplemente vuelas. Aunque esos detalles sobran, por eso ni los notas.  Te vi y te ame. Un recuerdo que venia a mi en los tiempos malos y me sacaba de ese estado de putrefacción humana solida y recalcitrante. Pero era su opacidad, oculta por muchas otras de tus mentiras o supuestas mentiras, estaba confundido. no  sabia que era real, no es una disculpa, pero me frustraba que el simple echo de ser cualquiera de tus cosas no me representaba. Te vi y te hablé.  Esas conversaciones en un largo rato que duraban horas, ahora, las extraño. aunque se que no me importaba que estuvieras con alguien más, esos tiempos valían oro. ¿Qué más? me sentía algo especial. era una forma de recordar lo que siempre fue bueno.  te observaba, cuando veía tus ojos era algo especial. era recordar tu olor sin tan siq...

La oscuridad de un mar espacial

 Propiedades terrestres que igualan al terror por fuera del universo.  -¡Qué mala pasada de la vida! Este era el fin de una era de intriga, salones llenos de emigrantes de la tierra y la incertidumbre corría por los pasillos desnuda, todos querían escapar del apocalipsis. Créeme cuando te digo que se vieron por casualidad en el fondo de ese embrollo universal. Eran carne de cañón, eran todos turistas en el el vuelo equivocado de la vida. Ella no se interesaba por nadie y él era indiferente a lo que los unía, todo una locura de mercado. Ella espero que a los demás los fundieran en el fuego de lava, él corría desesperadamente para poder escapar de su infortunio. Aún que la estrategia estaba ya dada hizo que se encontraran y pudieran escapar. El calor se dejaba sentir, era insoportable y los hacia desmayar. Poco a poco el vagón que los hizo escapar se perdía y descarrilaba. Su criterio estaba errando el futuro constante. Encontraron donde esconderse en la estación, poco a poco le...

Sobre las esferas de la incertidumbre.

Mientras viajaba con su hijo, sobre las rodillas, tenia un millón de pensamientos que cada vez atacaban con ferocidad junto al calor que hace en la carretera de Salama se sentía en la deriva de un ancho mar. No se hizo esperar la nostalgia que crecía en su corazón por la inseguridad del día en que seria marcado su regreso. La estación reglamentaria en el camino que los llevaría a la capital tenia mala fama ya que en algunas ocasiones eran asaltados los buses por personas inescrupulosas que tomaban a las mujeres que se les diera el gusto y no las soltaban hasta haber abusado de ellas. Adriana tenia un mal presentimiento, ya era mucho el tiempo que se estaciono en medio de la nada. Efectivamente era un asalto pero solo al chófer, se alivio su corazón deseó estar pronto en su destino final. Era de noche cuando el bus se estaciono por fin, fueron al lugar convenido por una vieja amiga que daría un lugar donde descansarían mientras encontraban un espacio más cómodo y Adriana e...