Las tardes de un mes que te llevan a al placido estado del recuerdo cuando la luz del sol se oculta, la semana santa ya paso y siguen siendo los domingos tan perfectos, no te detienes a pensar en la vida que esta por venir, te pones en directo en contacto con la naturaleza que esta en tus pies, la que ven tus ojos y la que esta mas allá del cielo. Aun en las madrugadas me traiciona el sentimiento, le escribo a ella, a la que se fue en medio de un pasillo, a la que aun no recibo respuesta. Me recuerdo cuando paseábamos juntos y todo eran risas, paso por esos lugares nuevamente y veo que los monstruos que dibujamos en las bancas aun siguen ahí, éramos como dos niños conociendo el mundo que nos rodeaba. Me recuerdo del estruendo y sigo viendo la sangre que caía al suelo, sigo sintiendo la impotencia de no reaccionar ante tal evento, se que va a ocurrir pero no hago nada diferente, solo grito en silencio, mis ojos recorren esa calle y nada cambia. Lo único que cambia es el final, unas veces te veo recorriendo un pasillo largo con una maleta de rodos sin ver hacia atrás, solo tomas tu vuelo y te esfumas . otras veces estas sobre un vehículo y no dices adiós, no dices nada solo te esfumas.
Cae la lluvia, no es ni siquiera de día pero la madrugada cae con todo el peso de la guerra entre los dioses del sueño y la vigilia. Son las tres a.m. en este martes trece. solo se escucha uno que otro perro gruñendo a lo lejos, lo que hagamos con el resto del día, parecería nuestra responsabilidad, pero si ya esta escrito lo que haremos, entonces
¿Es nuestra responsabilidad?
Esto sería un pequeño secreto entre nuestro creador y la humanidad, de no ser nuestra culpa nuestras acciones tendríamos libertades infinitas, sentir culpa no seria algo natural, además, al final cuando acabe nuestra vida nos sentiríamos tan satisfechos de seguir nuestros pasos y sueños que moriríamos felices y sabiendo que cualquier error sería en consecuencia perdonado.
En esta carrera por la vida, me di cuenta de que en otra dimensión lo único que nos toca es resistir, para llegar a un futuro que ya esta escrito, nuestra ruina y felicidad ya han sido vistas. Quien puede regresar a manipular nuestro pasado es quien puede alterar nuestro futuro. Quien siga las causas básicas será quien pueda ver los cambios al final.
Madre ahora te escribo nuevamente, los demonios me siguen atormentando en las noches, no duermo, en los días me persiguen en as carreteras solitarias, hacen de mi u ramo de nervios quebrantables, de efímera atención a lo superfluo, llevo sin dormir muchas noches, estoy en la orilla de este ancho mar de culpa y tristeza, no se que hacer, ni quiero contemplar el horizonte, siguen ahí gritando con sus desgarradoras voces que soy culpable de tu muerte, escucho como se quiebran tus huesos como tu cara se desfigura en el asfalto y como caen los vidrios junto a tu sangre que parece de rubí, amatista, perlas redondas de nácar y recuerdos. Se me hace un nudo en la garganta, aunque es buena idea para dejar de existir. Ayer en la noche se me apareció el ultimo. me dijo qué sería mejor que me fuera de este mundo a donde llega el silencio, el horror que me hizo sentir fue indescriptible, nunca los había visto tan reales y palpables, tan reales, casi vomito después que sentir su nauseabundo hedor, sus uñas de animal recorrieron las paredes arañando, chillando como el choque de dos metales fuertes, que mas me quedaba sino arrodillarme y tratar de tapar mis oídos, inútilmente por supuesto. Estaban en mi cabeza. no se quien los dejo entrar, pero ese mismo no quería que salieran. Visite a los magos y espiritistas, pero al parecer al cura era peor que el mal. Se adherían a ellos y se transformaban en nuevos seres repugnantes, alados, engarrapados, destructivos y amenazantes. Me lastiman, tocan a mi puerta, me han hecho heridas que sangran, sobre cicatrices que están en todo mi cuerpo, son ardientes e infectadas cicatrices, mis intestinos están llenos de gusanos, por la comida podrida que me hacen comer, mi pelo duro y seco se entorcha con mis uñas gruesas de animal podrido, en que me he convertido. poco a poco huyio de las ciudades y me reposo sobre las montañas solitarias y frías.
¡¿Que es toda esta maldición?!
*Una patrulla llego al lugar donde había una casa en medio del bosque del silencio, estaba abandonada, en medio de lo que alguna vez fue una sala, estaba el cuerpo de Rubén, desgarrado por animales, pero al parecer no fue rasguñado para alimentarse sino para intentar sacarlo de la casa, una conducta extraña para los animales salvajes, de seguro los animales sentían que estaba ligado a una presencia diferente, a algo que no era de este mundo.
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