Mis pesadillas iniciaron en un lugar con media luz, poca visibilidad y el dolor que emanaba de los huesos. Huésped de la oscuridad, la tristeza y la ira se destilaban desde los poros en medio de aquel calor abrazante.
-Nunca mas sería el sueño, nunca mas el descansar, la esperanza se quedaba muerta a la entrada, y los sentidos aumentaban para contra de la humanidad. Esclavo fuiste de tus sentidos en vida ahora te acompañaran para siempre.
Fue el dictamen del juzgador mayor. Todos a su alrededor respetaban su vos, tenían semblante sobrio, solemne y lleno de respeto. No tenian capucha ni tenía el aspecto temerario como cualquiera se lo imaginaría, la mayor parte de su cuerpo era parte sombra con pocas porciones de tejido y mineral.
-¡Ahora seras un nocturno!
Después de tal sentencia Marcus y Ptefornes sintieron una leve y ligera caida, sin miedo, parecida al viaje corto en un elevador rápido. Se hacía mas profunda la oscuridad, bruma oscura sin olor; los labios cada vez mas secos. La piel se tornaba morada, sin brillo, con aspecto leñoso que se esfumaría con el paso ligero del viento estelar.
En los momentos que no iluminaba el sol se permitía que por la concentración se pudiera transportar como viajero errante, por partes la conciencia se estiraba, palpable, e inimaginable. Entre la materia se podra transportar de dimensión en dimensión. En este momento en oscuridad.
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